La reciente aprobación de la Ley HB 10 en Carolina del Norte ha generado opiniones encontradas

La reciente aprobación de la Ley HB 10 en Carolina del Norte ha generado opiniones encontradas entre los alguaciles locales, particularmente por su impacto en las comunidades inmigrantes.

Esta legislación exige una mayor cooperación entre las fuerzas locales y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con el objetivo de identificar y notificar sobre personas arrestadas por delitos graves que no puedan demostrar su estatus legal.

Algunos alguaciles, como Willie Rowe del condado de Wake, expresaron preocupación por los posibles efectos de la ley, temiendo que pueda erosionar la confianza de los inmigrantes hacia las fuerzas del orden. Por otro lado, desde el condado de Buncombe, explicaron que ya cumplen con las disposiciones estatales, pero resaltaron la importancia de no detener a nadie únicamente por sospechas de su estatus migratorio.